
Una de esas reuniones fue la semana de antes de la boda para concretar detalles
con nuestros respectivos padres y aprovechar para agradecerles su apoyo y
colaboración. Decidimos invitarlos a comer a Los Santanderinos, básicamente
porque buscábamos un sitio de buen pescado y que estuviera cerca de las casas
de nuestros padres.
Unos días antes nos pasamos por allí a reservar mesa y ver la carta de platos. Vimos la mejor opción que consistía en un menú degustación con maridaje a un fantástico precio (tened en cuenta que estamos hablando de pescado y marisco de calidad). Aprovechando la visita, nos tomamos unas cervecitas con sus tapas correspondientes y salimos de allí con muy buen sabor de boca. Hemos de decir que no habíamos estado nunca y la primera impresión fue estupenda, nos atendió Jesus, un señor muy amable y todo un profesional que desde el primer momento nos facilito la elección y aclaro todas las dudas sobre las mejores opciones de platos.
Llegó el día. Jesús nos recibió como si fuéramos clientes habituales, algo que nos agrado mucho y nos invito a pasar a su "casa" donde nos había preparado un pequeño reservado muy acogedor con una amplia mesa redonda.
Unos días antes nos pasamos por allí a reservar mesa y ver la carta de platos. Vimos la mejor opción que consistía en un menú degustación con maridaje a un fantástico precio (tened en cuenta que estamos hablando de pescado y marisco de calidad). Aprovechando la visita, nos tomamos unas cervecitas con sus tapas correspondientes y salimos de allí con muy buen sabor de boca. Hemos de decir que no habíamos estado nunca y la primera impresión fue estupenda, nos atendió Jesus, un señor muy amable y todo un profesional que desde el primer momento nos facilito la elección y aclaro todas las dudas sobre las mejores opciones de platos.
Llegó el día. Jesús nos recibió como si fuéramos clientes habituales, algo que nos agrado mucho y nos invito a pasar a su "casa" donde nos había preparado un pequeño reservado muy acogedor con una amplia mesa redonda.
Nos sentamos y empezó el festín, perfectamente atendidos por dos
camareros y el propio Jesús que enseguida nos sirvió un aperitivo de arroz
mientras esperábamos el primer plato con una cerveza. Y todo acompañado de vinos
bastante buenos (Carrasviñas, Rueda y Recorba, Ribera del Duero). Para rematar,
nos invitaron a un digestivo y después a una copita.
9 variedades de platos por persona: marisco de Motril (gambas o
quisquillas cocidas y cigalas a la plancha),puding de cabracho, hígado de
bacalao ahumado, anchoas de Santoña, centollo gratinado, alcachofas con
jamoncito ibérico, cocido montañés ( buenísimo), pargo al horno con habitas y
espinacas fritas. El menú incluía también un plato de carne, solomillo de buey
pero por no romper el menú, lo cambiamos por un bacalao al horno con ajitos
fritos.De Postre: surtido de
dulces caseros
Si queréis probar su cocina en la barra, aunque es pequeñita, también es un excelente sitio de tapeo. Si os gustan las croquetas como a mi (Elisa) espero que tengáis suerte y os pongan la de centollo. Riquísimas
Si queréis probar su cocina en la barra, aunque es pequeñita, también es un excelente sitio de tapeo. Si os gustan las croquetas como a mi (Elisa) espero que tengáis suerte y os pongan la de centollo. Riquísimas
Nuestra opinión:
Perfecto, buen servicio, buenísima comida y buena ubicación. Desde luego,
volveremos siempre que podamos y es la mejor elección (si te gusta el buen
pescado y marisco) para invitar y quedar como un marques.
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