Si damos cobertura a la campaña de Acción contra el Hambre “Alimenta tu solidaridad”,
lo lógico es que escojamos un restaurante que la apoye, y así hicimos. De entre los que había en la lista decidimos
ir a “La Cantina de Diego” en Monachil. Sobre todo porque el día soleado de
otoño que hacía era ideal para comer al aire libre, sabíamos que allí tenían
terraza y el hecho de estar junto al rio lo hacía más atrayente aun.
Fuimos temprano porque no habíamos reservado y queríamos una mesa en el exterior. La terraza que da entrada al restaurante es muy agradable, solo tiene 4 mesas y una ya estaba reservada cuando llegamos.
Fuimos temprano porque no habíamos reservado y queríamos una mesa en el exterior. La terraza que da entrada al restaurante es muy agradable, solo tiene 4 mesas y una ya estaba reservada cuando llegamos.
Somos recibidos por una chica muy agradable que nos da
asiento. Como es bastante temprano decidimos tomar una cervecita para ir
abriendo boca y mientras disfrutar del maravilloso día.

Le preguntamos a la camarera y para nuestra sorpresa solo nos dice que tienen dos. Un entrante (revuelto de morcilla de Monachil) y un postre ( la Marcelina). La verdad es que podían tener algo más de variedad (al menos un entrante, una carne, un pescado y un postre….que menos no? Teniendo además en cuenta el mínimo “coste” que supone y por tanto el consiguiente beneficio a la labor social).
La carta esta correcta. Productos de la tierra, algunos ecológicos y bien elaborados.
Comenzamos con algo básico pero que siempre resulta, huevos
caseros fritos con tomate seco y jamon, acompañados de unos ajitos fritos. Si
esto no estaba bueno, mal íbamos.
No se puede pedir más a un plato sencillo. La presentación
buena.
Como plato principal nos pedimos lo que nos han recomendado fuera de carta. Roberto un chuletón de la sierra y para mi unas chuletillas de cordero.
El servicio es rápido, algo que siempre es de agradecer,
pero precisamente por lo a gusto que se
estaba, hubiéramos preferido que se hubiera alargado un poquito mas el
almuerzo.
Hemos acompañado la comida con una botella de vino de
castilla y león (Rivola). Está bueno.
Ahora la cuenta, esperábamos algo menos pero ya sabéis que siempre que pides vino, la
cuenta aumenta.
Más o menos como viene siendo lo normal, unos 30-35€ por
cabeza con vino.